Cristo alegra a los jóvenes

“La juventud no está muerta, cuando está cerca del MAESTRO”

                                                                              San Juan Pablo II

Esta frase es la que eligieron los jóvenes del “grupo juvenil San Juan Pablo II” de nuestra parroquia, para recordarse que cuando se está cerca de Dios es cuando entonces vivimos realmente.

Del Lunes 20 al domingo 26 de febrero se realizó el campamento juvenil con algunos miembros del grupo y con las ayuda de los Padres Daniel García, Enzo Cuenca; y cuatro religiosas (SSVM).

Es de notar que este campamento se pudo realizar gracias a los esfuerzos que hicieron los mismos jóvenes, ya que fueron ellos quienes realizaron durante varios meses diferentes actividades, venta de comidas después de las Misas, o salían a vender por las casas bajo el sol del verano paraguayo, para recaudar fondos para poder realizar el campamento…hicieron cosas que costaron muchos sacrificios para la mayoría, pero vieron el fruto de sus esfuerzos en el transcurso del campamento.

Por gracia de Dios pudimos encontrar un lugar que nos prestaron a orillas del Rio Acaray. Es así que el lunes 20 se celebró la Santa Misa para dar comienzo al tan esperado campamento.

Apenas llegados al lugar, comenzamos a armar las carpas y a poner todo en orden para comenzar con las actividades propias para las competencias.

Los santos que se eligieron como patrono para los equipos fueron: San Pablo y San Juan Evangelista. Cada equipo procuró realizar con empeño los estandartes, himnos y distintivos para la presentación de sus equipos.

Se realizaron muchas competencias, tanto culturales como deportivas. Una de las competencias culturales más importantes de este año fue estudiar la vida el patrono del grupo juvenil “San Juan Pablo II”.

Fue admirable la manera con que todos se pusieron a estudiar, se sabían los mínimos detalles. Una cosa hermosísima fue el verlos estudiar en conjunto, es decir, muchas veces estudiaban ayudándose unos a otros, sin importar si eran del equipo contrario.

Otra de las competencias fue la representación de la vida del patrono. Donde un equipo, con gran esfuerzo hizo todo el guión de su teatro en guaraní. Para ellos fue algo de mucha experiencia.

Durante todas las competencias se vivió un clima de gran y sana alegría. Pues que jóvenes se reúnan a divertirse sanamente con un mismo ideal, es un gran milagro.

Es de destacar el clima de oración que se vivió en este campamento. Todas las mañanas se tenía adoración al Santísimo, luego el rezo de Laudes y la Santa Misa. Por la tarde se rezaba a orillas del lago el Santo Rosario, el rezo de vísperas y seguidamente unas buenas noches dadas por los sacerdotes, en donde se trataron temas muy interesantes y útiles para los jóvenes, como la lectura de la Lectio Divina entre otras. Y se terminaba la jornada con el examen de conciencia del día y el rezo de completas.

Siempre escuchamos que el campamento es una “escuela de
virtudes”, podemos decir que somos testigos de que los jóvenes comprendieron esto con la experiencia, pues es en un campamento donde aprendemos a conocer a los demás y a conocernos más a nosotros mismos, con nuestros defectos y virtudes. Es un momento propicio para tomar fuerzas para seguir más de cerca a Cristo, al MAESTRO.

Damos gracias a Dios por tantos beneficios recibidos en estos días de campamento, y pidamos por la perseverancia en la gracia de todos éstos jóvenes.

En el Verbo Encarnado y su Madre Santísima

Misioneras en las tierras rojas del Paraguay

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *